Mostrando entradas con la etiqueta moody blues. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta moody blues. Mostrar todas las entradas

THE MOODY BLUES. LA TRILOGIA POP (1978-1983)

THE MOODY BLUES, una de las bandas con mayor número de discos vendidos pero al mismo tiempo escasamente aparece dentro de la nómina de los grandes grupos de la historia . Esta falta de reconocimiento es algo injusto para quienes han creado un estilo único escasamente imitado por su dificultad y por quienes han sido los maestros e introductores de un instrumento llamado Mellotron que tanta importancia tendrá en grupos de sonido prog.
Esta entrada no va a reflejar los años clásicos de los Moodies. Años llenos de discos de un pop psicodelico con cierto sinfonismo. Discos excelentes, todo sea dicho, pero que en 1978 seguir  ese estilo comenzaba a ser anacrónico.
Seventh Sojourn, su fabuloso disco de 1972, supuso un parón en la vida del grupo durante el cual sus componentes se dedicaron a sus proyectos en solitario. Por fin en 1977 los miembros del mismo decidieron grabar un nuevo disco aunque con la dificultad de que Mike Pinder , el teclista, vivía en Estados Unidos mientras que el resto residía en Inglaterra. A la hora de plantear el proyecto Justin Hayward (guitarra) y John Lodge (bajista) eran partidarios de rejuvenecer el sonido Moody abandonando los Melotrones y el Chamberlain para dar preponderancia a los sintetizadores y órganos. Mike Pinder comenzó a entender que esa maniobra suponía una menor participación en la banda y su disgusto se manifestó en el abandonó del mismo cuando se estaba grabando .
OCTAVE es el resultado final . La portada es clarificadora: el grupo de espaldas saliendo de una oscura habitación hacia la luz y Mike Pinder practicamente invisible. Unos nuevos Moodies han surgido de la oscuridad, una vuelta de tuerca a su sonido, se buscaba una modernidad, un sonido pop con sintetizadores pero manteniendo las armonías vocales tan propias del grupo. The Moodies Blues habían visto como grupos seguidores de su estilo como Barclay James Harvest o Strawbs les habían quitado el sonido y al mismo tiempo aparecía la comercialidad y buen hacer de grupos como la ELO que partiendo de un rock sinfónico se habían adaptado a los tiempos que corrían.. OCTAVE era pues una buena respuesta al exterior . Estaban vivos y reclamaban su lugar. Octave todavía no es perfecto, más bien es un trabajo irregular , lleno de interrogantes y dudas. El tema inicial STEPPIN IN A SLIDE ZONE es el único que se desmarca del estilo Moodie. El resto es un poco más de lo mismo pero eliminandose los recitados tipicos de los temas de Mike Pinder y los suntuosos arreglos sinfónicos .

Justin Hayward como era habitual aporta los temás más melodicos que en este disco son precisamente los más acertados. DRIFTWOOD y HAD TO FALL IN LOVE son memorables .